sábado, 2 de junio de 2012

El poder de Mussolini


Es la encarnación suprema del poder ejecutivo; elige a sus ministros que son responsables ante el rey, pero también ante él; él decide el número de ministerios y puede asumir personalmente varias carteras ministeriales; forma parte del consejo de tutela de los miembros de la familia real y ejerce las funciones de chambelán de la corona; las Cámaras no pueden abordar ninguna cuestión sin su consentimiento previo; transcurrido un plazo de tres meses, tiene el derecho a volver a presentar un proyecto de ley previamente rechazado por una de las dos Cámaras […]. Quienquiera que atente contra la vida, la integridad física o la libertad del jefe del gobierno será merecedor de una reclusión cuya duración no será inferior a quince años, y en caso de un atentado fatal, se le castigará con la pena de muerte. Quienquiera que ofenda con actos o palabras al jefe del gobierno será castigado con una pena de reclusión de seis a treinta meses.
Ley del 24 de diciembre de 1925