sábado, 2 de junio de 2012

LA GRAN INDUSTRIA Y EL NAZISMO


Poco más o menos se han determinado ahora esas influencias; se trata de algunos jefes de la gran industria que fueron los primeros en fomentar el movimiento hitleriano con la esperanza de destruir, gracias a él, el poder de los socialdemócratas […]. Sin duda, el programa de Hitler comporta métodos demagógicos difíciles de conciliar con un régimen capitalista sanamente comprendido, pero la idea era que los nacionalsocialistas, sólidamente encuadrados por los elementos conservadores y llamados a participar en las responsabilidades del poder, se prestarían por sí mismos a todos los enfoques necesarios.
Comentarios del diario francés Le Temps, 1933