miércoles, 16 de mayo de 2012

Una nueva variable en la historia: la inflación. El problema de la hiperinflación alemana: causas, consecuencias y solución.

La crisis de 1920-21 supone un replanteamiento de las actuaciones políticas para “normalizar la economía”. El objetivo fundamental será reducir la inflación mediante la vuelta al patrón oro y al ajuste de la emisión de monedas. El problema económico de entreguerras es la inflación, fenómeno que acompaña a las sociedades modernas desde entonces y que nos interpela a comprenderlo, en nuestro libro se diferencias políticas económicas frente a la inflación, no obstante, mi interés se centra en comprender el fenómeno de la hiperinflación alemana. 
Políticas económicas contra la inflación:
 a) Estados Unidos y Gran Bretaña: Frenar la inflación reduciendo la moneda en circulación mediante:
- Reducir la masa monetaria en circulación. 
- Reducir los créditos (relacionado con lo anterior). 
- Subida de impuestos (incentivando el ahorro). 
- Recorte de gastos públicos por parte del Estado. Ajuste presupuestario. 
Repercusiones de esas políticas: 
- consumo: - producción: - trabajo (paro) : huelgas. 
Francia, Bélgica, Italia son países que van adoptar también políticas deflacionistas pero que a consecuencias de sus elevadas deudas van a salir de un modo más progresivo y tardío de la crisis.
b) LA HIPERINFLACIÓN ALEMANA (Austria, Hungría, Checoslovaquia, Polonia van a sufrir el mismo proceso pero a causa de ser Estados recién creados, sus economías partes de cero en un contexto muy difícil para encontrar financiación.
Causas: 
1. Déficit presupuestario del Estado alemán tras cuatro años de guerra y bloqueo (los gastos han superado con mucho a los ingresos). 

2. Gastos de reconstrucción que deben llevarse rápidamente a efecto para volver a normalizar la economía. Lo que incrementa el gasto estatal y presupuestario. 
3. * Imp. La hipoteca del perdedor. El tratado de Versalles impone a Alemania una indemnización que la Comisión de Reparaciones establece en 132.000 millones de marcos oro (33.000 millones de dólares). 
4. En ese contexto la política económica llevada a efecto por los gobernantes alemanes (incremento de la moneda en circulación) no puede ser más errónea al incentivar el incremento de los precios.
Consecuencias:
→ Incrementos de los precios al existir gran cantidad de dinero en circulación hasta el extremo: el dinero deja de funcionar como medio de pago. 
→ Evaporación de los ahorros de la clase media (núcleo del fascismo). Cuando el dinero se emite en grandes cantidades el ahorro de períodos anteriores se deteriora, en el caso alemán deja de tener valor.
→ Podemos hablar de una BANCARROTA DEL ESTADO ALEMÁN y con ella la imposibilidad del pago de las indeminizaciones.
Consecuencias a nivel internacional (Colapso y necesidad de soluciones). 
 → Si Alemania se encuentra en bancarrota, tanto financiera (su moneda no tiene valor) como productiva (economía en reconstrucción) no puede pagar las indemnizaciones. 
→ Si Alemania no paga, Francia no puede pagar sus deudas a EE.UU y de igual manera el resto de países. 
→ Francia adoptará una solución militarista (ocupar la cuenca industrial del Rhur en enero de 1923 agravando el resentimiento alemán que más tarde aflorará y su crisis económicas).
La situación de estrangulamiento económico hace necesario  el restablecimiento del sistema económico internacional, ello se lleva a cabo en la  Conferencia internacional de Génova (1922). Se propusieron cuatro objetivos:
- Estabilizar las monedas.
- Retornar al patrón oro. 
- Impulsar el comercio mundial.
- Normalización de la economía alemana. 
Para ello se decidió crear el PATRÓN CAMBIO ORO (Reservas de oro y divisas, es decir monedas de otros países como reserva, generalmente dólares). El incremento del comercio fue imposible debido al auge de las políticas proteccionistas (políticas que fomentan la producción nacional y la exportación y limitan la importación). Un ejemplo es la ley Fordney-McCumber de 1922 en EE.UU incrementando las tarifas a los productos extranjeros un 38% (imposibilita competir en precios con los nacionales). 
Para la normalización de la economía alemana se propuso el Plan Dawes. La serie de buenas intenciones emanadas de la Conferencia de Génova iba a tener su banco de pruebas un año más tarde. En el verano-otoño de 1923 se inician las negociaciones para la revisión de la fórmula con la que Alemania debía liquidar su deuda frente a Francia. El momento no podía ser más conflictivo: la presión francesa sobre el Rhur no aminoraba, aunque ya se intuía la inutilidad de esta medida de fuerza ya que la hiperinflación alemana seguía su ritmo ascendente. En el comité de ponentes, encabezado por C. G. Dawes, banquero de Chicago, se enfrentaban las opiniones de Gran Bretaña, a favor de unas compensaciones más moderadas, frente a Francia, Bélgica e Italia, más intransigentes. Estados Unidos ejercería de árbitro. En abril de 1924, tras duros debates, se aprobaron las siguientes disposiciones: 
a) Alemania pagaría la indemnización de forma progresiva: 1.000 millones de marcos-oro durante el primer año, ascendiendo a 2.500 millones el quinto, más un margen de un 10% en previsión de fluctuaciones. 
b) Las finanzas alemanas quedaban bajo control de una agencia establecida en Berlín, encargada de cobrar la deuda y de intervenir de forma directa si surgían complicaciones. Las anualidades se establecieron teniendo en cuenta el ritmo de crecimiento de la economía alemana (progresividad en el pago). 
c) Reforma monetaria. El Reichsbank quedó independizado del gobierno alemán, creándose una nueva monedad, el Reischmak. 
d) Por último, se concretó la cifra de 800 millones de nuevos marcos en calidad de préstamos a Alemania, suscritos fundamentalmente por EE. UU. Previamente, para tranquilizar a la banca internacional, se consiguió que Francia y Bélgica retirarán sus tropas del Rhur. 
Resumiendo, el plan norteamericano es el intento de colocar a Alemania en condiciones de pagar a los aliados, para que éstos a su vez puedan pagar a los EE.UU.