domingo, 22 de abril de 2012

PETICIÓN DE LOS OBREROS DE SAN PETERSBURGO AL ZAR NICOLAS II.


“ ¡ Señor! Nosotros, trabajadores de San Petersburgo, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuestros padres, viejos sin recursos, venimos ¡ oh zar! para solicitarle justicia y comprensión. Reducidos a la mendicidad, oprimidos, aplastados bajo el peso de un trabajo agotador, abrumados de ultrajes, no somos considerados como seres humanos, sino tratados como esclavos que deben sufrir en silencio la triste condición que pacientemente hemos soportado. He aquí que ahora se nos precipita al abismo de la arbitrariedad y la ignorancia. Se nos asfixia bajo el peso del despotismo y de un tratamiento contrario al de toda ley humana (...).
¡Oh Zar! Somos más de 300.000 seres humanos pero lo somos sólo en apariencia, puesto que en la realidad no tenemos ningún derecho humano. Nos está vedado hablar, pensar, reunirnos para discutir nuestras necesidades y tomar medidas para mejorar nuestra situación. Cualquiera de nosotros que se manifiesta en favor de la clase obrera es enviado a prisión o al exilio. Rusia es muy extensa y sus necesidades demasiado múltiples para que pueda ser dirigida por un gobierno compuesto únicamente de burócratas. Es absolutamente necesario que el pueblo participe en él, pues sólo el conoce sus necesidades. Concede sin demora a los representantes de todas las clases del país la orden de reunirse en Asamblea. Que los capitalistas y los obreros estén representados. Que todos sean libres de elegir a quienes les plazca. Permite, para ello, que se proceda a la elección de una Asamblea Constituyente bajo el régimen de sufragio universal” 
Petición de los obreros de San Petersburgo
9 de enero de 1905